Si estás leyendo esta guía es porque ya tomaste la decisión más difícil: emprender. Lo que sigue es operativo. Y en Bogotá, lo operativo puede ser tan desafiante como la idea misma. Esta guía reúne la información práctica que necesitas para formalizar tu negocio, elegir una ubicación, acceder a financiación y arrancar con el pie derecho en la capital colombiana.
Paso 1: Definir la estructura jurídica
Antes de cualquier trámite, debes decidir bajo qué figura legal operarás. Las opciones más comunes para emprendedores en Colombia son:
- Persona Natural: La opción más simple. No requiere constitución de sociedad. Ideal para freelancers, consultores y negocios unipersonales de bajo riesgo. La desventaja: tu patrimonio personal responde por las deudas del negocio.
- SAS (Sociedad por Acciones Simplificada): La figura más popular entre emprendedores. Se constituye con un solo accionista, por documento privado (sin necesidad de escritura pública), y limita la responsabilidad al capital aportado. Es flexible, económica de crear y permite desde una persona hasta múltiples socios.
- S.A.S. B.I.C. (Sociedad de Beneficio e Interés Colectivo): Una variante de la SAS para empresas con propósito social y ambiental explícito. No implica beneficios tributarios automáticos, pero sí un compromiso público con la triple línea de valor (económico, social, ambiental).
Para la gran mayoría de emprendedores, la SAS es la elección correcta. La constitución puede hacerse en línea a través del portal de la Cámara de Comercio de Bogotá o presencialmente en cualquiera de sus sedes. El costo de constitución depende del capital declarado, pero para capitales bajos (uno a cinco millones de pesos) los derechos de registro no superan los cien mil pesos.
Paso 2: Registrarse ante la Cámara de Comercio
El registro mercantil ante la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB) es obligatorio para cualquier actividad comercial en la ciudad. El proceso incluye:
- Verificar la disponibilidad del nombre comercial en el RUES (Registro Único Empresarial y Social). Esto se puede hacer en línea y es gratuito.
- Diligenciar el formulario RUES, que incluye datos del emprendedor o la sociedad, actividad económica (código CIIU), dirección del establecimiento y capital.
- Presentar el documento de constitución (para SAS: documento privado firmado; para persona natural: solo el formulario).
- Pagar los derechos de registro y la matrícula mercantil. La matrícula se renueva cada año en los primeros tres meses (enero a marzo).
- Obtener el NIT (Número de Identificación Tributaria) ante la DIAN. En muchos casos, la CCB tramita el pre-RUT automáticamente durante el registro.
La CCB ha digitalizado buena parte del proceso. En 2026, es posible constituir una SAS y obtener el registro mercantil en un solo día hábil si la documentación está completa. La sede virtual de la CCB también ofrece asesoría gratuita para quienes realizan el proceso por primera vez.
Paso 3: Obligaciones tributarias básicas
Una vez formalizado, tu negocio adquiere obligaciones tributarias que varían según su tamaño e ingresos. Las más relevantes para un emprendimiento en etapa temprana son:
- IVA (Impuesto al Valor Agregado): Si vendes bienes o servicios gravados y tus ingresos superan el umbral de responsabilidad (actualmente 3.500 UVT, equivalente a aproximadamente 166 millones de pesos anuales en 2026), debes registrarte como responsable de IVA.
- Retención en la fuente: Si eres agente de retención (generalmente empresas con cierto nivel de ingresos), debes practicar retenciones a proveedores y declararlas mensualmente.
- ICA (Impuesto de Industria y Comercio): Es el impuesto distrital de Bogotá. Se paga bimestralmente y la tarifa varía según la actividad económica (entre el 4.14 y el 13.8 por mil sobre ingresos netos).
- Renta: Las SAS declaran renta anualmente. La tarifa general del impuesto de renta para personas jurídicas es del 35%.
Consejo editorial: contrata un contador desde el día uno. No es un lujo; es una necesidad. Un error tributario en los primeros meses puede generar sanciones que ahogan al emprendimiento antes de que despegue. Muchos contadores en Bogotá ofrecen planes mensuales desde 300.000 pesos para microempresas.
Paso 4: Elegir la localidad correcta
Bogotá tiene 20 localidades, y la elección de dónde ubicar tu negocio puede determinar su viabilidad. Algunos factores a considerar:
- Chapinero: Alta densidad de consumidores jóvenes, profesionales y universitarios. Ideal para gastronomía, moda, servicios creativos. Arriendos elevados pero tráfico orgánico garantizado.
- Usaquén: Público con mayor poder adquisitivo. Bueno para marcas premium, servicios profesionales, bienestar y gastronomía de autor.
- Teusaquillo / Galerías: Zona intermedia con arriendos más accesibles que el norte. Creciente oferta cultural y gastronómica. Buena conectividad por TransMilenio.
- Kennedy / Fontibón: Las localidades con mayor población. Ideales para negocios de volumen: restaurantes de almuerzo ejecutivo, servicios técnicos, comercio textil.
- La Candelaria / Centro: Turismo, cultura y gobierno. Arriendos bajos pero desafíos de seguridad en algunas zonas. Revitalización en curso.
Paso 5: Espacios de trabajo — la alternativa al local propio
No todos los emprendimientos necesitan un local físico desde el día uno. Bogotá cuenta con una oferta creciente de espacios de coworking que permiten arrancar con costos fijos mínimos. Las ventajas incluyen: dirección comercial para facturación, salas de reuniones bajo demanda, comunidad de otros emprendedores (que frecuentemente se convierten en aliados o clientes) y flexibilidad contractual (planes mensuales sin compromiso a largo plazo).
Los precios varían enormemente: desde 250.000 pesos mensuales por un hot desk (escritorio rotativo) en una zona accesible, hasta 1.500.000 o más por una oficina privada para cuatro personas en Zona G o Parque de la 93. La mayoría de coworkings ofrecen un día de prueba gratuita.
Paso 6: Financiación — de dónde sale el capital
Fondo Emprender (SENA)
El Fondo Emprender es el programa de capital semilla más importante del país. Ofrece recursos no reembolsables (es decir, no tienes que devolver el dinero) de hasta 80 salarios mínimos mensuales legales vigentes (aproximadamente 104 millones de pesos en 2026). A cambio, debes presentar un plan de negocios aprobado por un evaluador, generar empleo verificable y cumplir metas específicas de ventas e impacto durante los primeros 12 meses. Las convocatorias se abren periódicamente y están abiertas a aprendices SENA, estudiantes y egresados universitarios, y emprendedores con formación técnica.
iNNpulsa Colombia
iNNpulsa, la agencia gubernamental de emprendimiento e innovación, ofrece programas de aceleración, cofinanciación y acceso a redes de mentores e inversores. Su enfoque está en emprendimientos con potencial de escalamiento y componente de innovación. Los programas son competitivos —la selección es exigente— pero el respaldo de iNNpulsa abre puertas que de otro modo estarían cerradas: conexiones con corporaciones, visibilidad mediática y credibilidad ante inversionistas.
Capital privado y ángeles inversionistas
Bogotá cuenta con una red creciente de ángeles inversionistas —personas naturales que invierten su propio capital en startups en etapa temprana a cambio de participación accionaria—. Las redes más activas organizan eventos de pitch periódicos donde emprendedores presentan sus proyectos en formatos de cinco a diez minutos. Los tickets de inversión ángel en Colombia suelen oscilar entre 50 y 500 millones de pesos.
Paso 7: Lo que nadie te dice
Las guías formales cubren los trámites. Lo que rara vez mencionan es el componente humano del emprendimiento en Bogotá. Aquí van algunas verdades editoriales:
- La red de contactos importa más que el plan de negocios. Bogotá sigue siendo una ciudad donde las relaciones personales abren puertas.
- El primer año va a ser más duro de lo que planeas. Presupuesta un colchón financiero de al menos seis meses de gastos personales antes de renunciar a tu empleo.
- La informalidad es tentadora pero costosa a largo plazo. Formalizar desde el inicio te da acceso a créditos, contratos con empresas grandes y tranquilidad jurídica.
- Los primeros clientes suelen venir de tu círculo cercano. No sientas vergüenza de vender a amigos y familia. Es normal y es el comienzo de la cadena de referidos.
- Bogotá premia la persistencia. Muchas de las marcas más exitosas de la capital hoy tardaron tres, cinco o siete años en ser rentables.
«Emprender en Bogotá no requiere genialidad. Requiere consistencia, disciplina financiera y la capacidad de levantarte después de cada tropiezo, que serán muchos. El ecosistema está ahí para ayudarte, pero nadie va a recorrer el camino por ti.»
Esta guía es un punto de partida, no un destino. Cada emprendimiento es único y enfrentará desafíos que ningún artículo puede anticipar. Pero si hay algo que hemos aprendido cubriendo el ecosistema emprendedor bogotano, es esto: la ciudad tiene espacio para más marcas, más servicios, más ideas. Lo que le falta no es mercado; le faltan emprendedores que se atrevan a ejecutar con rigor lo que imaginan con pasión.

