Emprendimiento

Regalos corporativos en Bogotá: tendencias y mejores prácticas

Equipo Editorial Capital Brand·18 de diciembre, 2025·9 min lectura

En la cultura empresarial colombiana, el regalo corporativo no es un formalismo: es un lenguaje. Un buen regalo dice «valoro esta relación» sin necesidad de palabras. Uno mal elegido dice «te envié lo primero que encontré en el catálogo», y eso también se nota. En Bogotá, donde las relaciones comerciales se construyen sobre confianza personal, el gifting corporativo es una herramienta estratégica que las marcas más inteligentes están empezando a tomar muy en serio.

El estado del arte: de la agenda con logo al regalo con propósito

Durante décadas, el regalo corporativo en Colombia siguió una fórmula predecible: agendas con el logo de la empresa en diciembre, esferos de marca en eventos, canastas navideñas con productos genéricos. Era un gasto, no una inversión. El destinatario rara vez recordaba quién le había enviado la agenda porque todas se veían igual.

Eso cambió. Las empresas bogotanas que lideran en experiencia de cliente descubrieron que un regalo bien pensado genera un retorno emocional que ningún banner publicitario puede replicar. Un estudio de la Universidad de los Andes sobre comportamiento del consumidor B2B en Colombia encontró que el 68% de los ejecutivos recuerda con claridad un regalo corporativo que les resultó sorpresivo o personalizado, y que esa memoria positiva influye en decisiones de renovación de contrato y referidos.

Tendencias que marcan 2026

Personalización radical

La personalización ya no es poner el nombre del destinatario en una tarjeta. Es investigar sus intereses —a través de su perfil de LinkedIn, conversaciones previas, publicaciones en redes— y seleccionar un regalo que demuestre atención genuina. Un ejecutivo que practica ciclismo recibe un kit de hidratación artesanal; una gerente amante del café recibe un microlote de origen único de Huila con una nota sobre la finca productora. El esfuerzo de personalización es el regalo real; el objeto físico es el vehículo.

Sostenibilidad como estándar

Las políticas de sostenibilidad corporativa están transformando el gifting. Muchas empresas en Bogotá han prohibido explícitamente los regalos que contengan plásticos de un solo uso, materiales no reciclables o productos de origen dudoso. Esto ha abierto un mercado para proveedores de regalos sostenibles: kits de jardín con semillas nativas, productos de cosmética natural con empaques compostables, alimentos orgánicos de productores certificados.

Arreglos florales como regalo corporativo

Las flores han vuelto a ganar protagonismo en el gifting corporativo bogotano, pero con una propuesta diferente a la del ramo envuelto en celofán. Los arreglos florales corporativos de 2026 son composiciones de diseño que funcionan como elementos decorativos para oficinas y salas de reuniones. Se eligen especies de larga duración, se presentan en recipientes reutilizables (cerámica artesanal, madera, vidrio soplado) y se acompañan de información sobre el origen de las flores y las prácticas del cultivo.

Las empresas que regalan flores con este nivel de curaduría transmiten un mensaje poderoso: elegancia, conexión con lo natural y apoyo a la industria florícola colombiana. No es casual que Colombia sea el segundo exportador mundial de flores; aprovechar ese patrimonio nacional como vehículo de marca es una estrategia inteligente que pocas empresas estaban utilizando hasta hace poco.

Experiencias sobre objetos

Una tendencia creciente es reemplazar el regalo físico por una experiencia. Catas de vino privadas, talleres de cocina colombiana con chef invitado, visitas guiadas a fincas cafeteras, sesiones de bienestar (masajes, yoga, meditación). Estas experiencias son más memorables que cualquier objeto, generan contenido compartible en redes sociales (lo que multiplica el alcance de marca) y evitan el problema del regalo no deseado que termina en un cajón.

Mejores prácticas para el gifting B2B en Bogotá

Tras años de cubrir el ecosistema empresarial capitalino, hemos identificado prácticas que distinguen a las empresas que hacen bien el gifting corporativo:

Timing preciso: No todo es diciembre. Los regalos más impactantes son los inesperados: después de cerrar un proyecto exitoso, en el aniversario del cierre de un contrato, durante una fecha difícil (un lunes de enero, por ejemplo). La sorpresa amplifica el efecto.

Presupuesto coherente: Un regalo excesivamente lujoso puede incomodar al destinatario o generar problemas con políticas anticorrupción corporativas. La regla no escrita en Bogotá es que un regalo B2B no debería superar los 200.000 a 300.000 pesos para relaciones estándar, y hasta 500.000 pesos para relaciones estratégicas.

Nota manuscrita: En un mundo dominado por el correo electrónico, una nota escrita a mano tiene un poder emocional desproporcionado. No tiene que ser larga: dos o tres líneas que demuestren que la persona, no un asistente, escribió el mensaje.

Logística impecable: Un regalo que llega dañado, tarde o a la dirección equivocada anula todo el esfuerzo creativo. Las empresas serias trabajan con proveedores de logística especializados en gifting que garantizan empaque, cadena de frío (para alimentos y flores) y confirmación de entrega.

«El mejor regalo corporativo no es el más caro. Es el que demuestra que alguien dedicó tiempo a pensar en ti. En un entorno donde todo se automatiza, ese gesto humano es invaluable.»

El mercado del gifting corporativo en Bogotá está madurando. Las empresas que lo entienden como una extensión de su marca —no como un gasto de fin de año— están construyendo relaciones más profundas con sus clientes, empleados y aliados. Y en una ciudad donde la confianza se construye cara a cara y gesto a gesto, eso no es poca cosa.

Etiquetas: regalos corporativos B2B Bogotá gifting

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